Opinión
La Voz de Galicia ¡LA CANALLA! PDF Imprimir E-mail

La Voz de Galicia debería de titularse así: ¡LA CANALLA! porque eso es lo que es en el asunto que vamos a contarles y, por supuesto, ya llueve sobre mojado, lo cual viene a merecer semejante adjetivo. El miércoles 26 de marzo pasado, en Área de Compostela, área manchada por ¡LA CANALLA! en lo que en la mentira atiende al asunto, la ¿periodista? Emma Araujo, personaje gris y estúpido por lo que escribe y descuida de la verdad en este asunto, se ha atrevido a manifestar bajo un titular: Teo recuperara los terrenos cedidos al patronato del cementerio de Luou que, como su compañero anterior, adlátere a la edición en esta prensa y que antes había traicionado también la verdad sobre el tema del Patronato del Cementerio de Luou al que parece que no quiere ni oír ni atender ¡LA CANALLA!, siquiera sólo fuera para contrastar la veracidad de lo que la parte contraria le dice, y como parece ser así, le dice mal y en el fondo empezamos a temer que le viene gustando a ¡LA CANALLA! este proceder. Le satisface ese musgo de innoble bajeza, le sienta, le agrada, le alegra la vileza del corazón oír sin ser oído y escribir sin conocer lo que escribe, porque es de bajos de carácter ser alfombra de obediencias, y si ¡LA CANALLA! consiente, no menos culpa tiene que la que escribe.

 
La Voz de Galicia ¡MENTIROSA! PDF Imprimir E-mail

El sábado, 23 de febrero, en La Voz de Galicia apareció una noticia (enlace a la noticia en la web) sobre el Cementerio del Patronato de Luou. La noticia tenía que ser importante porque el periódico plasmó en primera página, y también en el interior, su contexto alfombrado de esa jerga periodística falaz que tanto se usa de espaldas a la verdad. El autor del reportaje y su medio merecen toda suerte de reprobaciones y críticas por su pésima manera de hacer y de decir. En un conflicto que implica a dos partes, mala cosa que el periodista beba sólo de una de ellas sin preguntar a la otra su opinión. Esto es lo que hizo La Voz de Galicia con la noticia. El Patronato del Cementerio de Luou fue la parte olvidada, el Concello de Teo la otra. El autor del reportaje Sr. Paniagua (aunque méritos hizo para apearle el tratamiento), descubre sus flaquezas de moral mintiendo y enseñando su farisaica faz. Demuestra con que facilidad la indignidad humana escrita puede llevar la estulticia al papel impreso y éste recibirla. El periódico ha ignorado al Patronato del Cementerio de Luou olímpicamente y así, sin contraste de dichos y hechos, no se equilibran las fuentes noticiables. Esa mala costumbre de “informar” sobre lo que interesa y como interesa a una de las partes no es buena ética para un periódico que se dice aceptable, y este calificativo, en la situación actual que vive el sector ya es adulación.

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