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Un periódico suele ser basura si adora la mentira como vehículo de su credo; es basura si utiliza el sensacionalismo como voluntad; es basura si tergiversa los hechos con intención de engañar a sus engañados lectores; es basura si eleva a los indignos a prohombres virtuosos; es basura si justifica lo inmoral según la condición humana; es basura si por conveniencia trueca lo justo por injusto, o viceversa, como línea editorial; es basura si oye lo que no se dice y dice lo que no oye; es basura si busca la noticia en los vertederos; es basura si su pluma escribe al dictado de la basura; es basura cuando vive de la subvención interesada que le proporciona la basura; es basura por ser excrecencia perniciosa de su dirección; y es basura cuando gusta de alimentarse de ella, porque sin la basura no viviría. Por eso mismo y por lo que queda, es basura. De esta retórica sucia sólo podemos concluir que un periódico es basura si tiene su alma vendida a la voluntad de aquellos que dicen lo que es bueno y malo, lo que hay que escribir, nunca de los que admiten lo que es justo y bueno por el hecho de serlo. Dicho lo anterior, el periódico santiagues “El Correo Gallego” -del que me libre Dios-, ha demostrado su tendencia a hurgar en la basura en el reportaje que ha realizado de la Asamblea del Patronato del Cementerio de Luou, celebrada el pasado 31 de enero, y que destacó en la página 32 del Área de Compostela. Que sea prensa basura y acreedora de semejante premio horribilis por el resto de lo que publica, no seré yo quien lo dice, sino el lector. Pero en esto de la Asamblea se llenó de “mierda” hasta ponerse ciego. En lo tocante al Patronato del Cementerio de Luou, el Correo Gallego -del que me libre Dios-, ya tiene una historia nada edificante que le adecua perfectamente con semejante calificativo. Un/a tal A. Taladrid es quien muestra en esa noticia su mala pluma con lo escrito. Ha habido muy pocas noticias objetivas relacionadas con el Patronato del Cementerio de Luou que El Correo Gallego -del que me libre Dios- ha realizado. Parece que tiene una predisposición especial a regodearse con la voluntad torticera y carente de imparcialidad al plasmar juicios de valor torcidos, totalmente subjetivos, falsos y propios de un alma pasional carente de razón. Puede que éste falaz o equivocado periodista, si así puede llamarse a quien con tanta ligereza escribe, tergiversando la realidad vivida del ámbito del Patronato del Cementerio de Luou, o puede que no entienda nada de lo que escribe. No sé que será peor para él en lo tocante a la noticia de la Asamblea del Patronato. El caso es que, o bien oye mal a sabiendas, o no quiere oír ni entender lo que realmente ocurre en la Parroquia de Luou con los cementerios de unos y otros. El Correo Gallego -del que me libre Dios-, deja su semblanza vergonzosa al permitir noticias trucadas como las que aquí denunciamos. En primer lugar, el regalado periodista no sólo pretende dar la noticia simplemente, a eso debiera de ceñirse, pero no, se atreve a plasmar sus juicios de valor en conclusiones estúpidas que lo delatan como pluma intencionada en repartir agasajos a unos y maledicencia a otros, pero confundiendo lo bueno y lo malo bajo una mente voluntariosa de tendencias predispuestas. Comienza la noticia tachándome de “autoritario” cuando dice: “En Teo dende agora vaise cumplir a lei porque o digo eu”. El periodista Taladrid ignora que un dictador antepone su voluntad a la ley y no al contrario. Bajo esta tesis, los Jueces y Tribunales son también autoritarios o dictadores porque de algún modo hacen cumplir la ley. No es malo hacer cumplir la ley, es algo que falta, y mucho, en esta España que zozobra por falta de control de lo inmoral e ilegal. También es atrevido al manifestar en titulares que “Piedra se aferra al Patronato pese al no masivo a su gestión”. He aquí un juicio de valor improcedente. Indica que oye por el oído malo, por cuanto no ha tenido la delicadeza de solicitar el orden del día de la asamblea. No ha existido punto en el orden del día que tratara sobre el reproche a la gestión del Patronato y a sus directivos. El Sr. Taladrid, en verdad, se entera de muy poco y escribe imprudentemente de lo que no se entera. De profundizar en el asunto se hubiera percatado de que los que no aprobaron las cuentas del Patronato pertenecen al otro cementerio, en concreto al de la Agrupación Vecinal Camposanto de Luou, siendo socios de ambos. El cementerio del Patronato no les interesa para nada, no le han tirado más piedras porque no han podido, y ello con la ayuda del Ayuntamiento. Como socios del Patronato están en situación deudora por cuotas ordinarias y extraordinarias atrasadas que se niegan a pagar. Naturalmente, el Patronato tiene deudas consolidadas con terceros y por esa aptitud negativa no puede hacerles frente. A esta situación real negativa al pago de las cuotas, al parecer es a la que el regalado periodista considera una crítica a la gestión del Sr. Piedra. Como consecuencia, las reclamaciones judiciales están en marcha y no tendrán más remedio que pagar una deuda crecida en intereses y más gastos por la tozudez de unos disidentes que animan a no pagar incluso a los que, sin mala fe, les han seguido hacia al otro cementerio hoy anulado. Pero El Correo Gallego -del que me libre Dios-, no se entera de las cosas ni a medias, gracias al Sr. Taladrid, cuando dice en tipo impreso destacado que: “La asamblea del ente para la creación del otro cementerio en Luou presentó una candidatura alternativa a la directiva”, no se entiende a que se refiere. Frase enrevesada que hay que descifrar y aún así..., porque no es la asamblea del otro cementerio la celebrada sino la del Patronato, ni se trata de crear otro cementerio porque ya existe, aunque posteriormente ha sido anulado por Sentencia firme. Los socios disidentes del Patronato que formaron en su día la Agrupación Vecinal Camposanto de Luou habían creado el cementerio anulado en Aido, con tan mala suerte -o mala cabeza-, que lo levantaron pegado a un río, con riesgo evidente de contaminación de lixiviados cadavéricos sobre las aguas de los manantiales que afloran en él y fluyen al río. Esta es la causa de la Sentencia que lo anuló. Previamente, también en vía judicial, a la Agrupación Vecinal le fue clausurado el Tanatorio construido por incumplir también la normativa de Policía Sanitario-Mortuoria. En resumen, los que se presumen “buenos”, cuya presunción sacamos de la reseña del El Correo Gallego -del que me libre Dios-, son los devastadores de ambos cementerios y del tanatorio en que han intervenido, objetivos conseguidos por acciones positivas o negativas, aunque, en honor a la verdad, aún no han conseguido acabar con el del Patronato. Por el contrario, los “malos” de la película, cuya impresión también se desprende del reportaje del Sr. Taladrid, somos los dirigentes del Patronato a pesar de no haber hecho otra cosa que defender nuestro cementerio a capa y espada, único legal de la Parroquia, y contra la rapiña de los disidentes y del Ayuntamiento, volcados todos ellos en acabar con él. Miente el Sr. Taladrid cuando dice en el punto 1 de “LOS DATOS”, “que varios socios del Patronato..., optaron por promover,..., otro cementerio, el llamado de la Agrupación vecinal..., que sí salió adelante”. Pues se equivoca el periodista regalado porque no, ¡no salió adelante! Pesa sobre él la Sentencia firme de anulación del Tribunal Superior de Justicia de Galicia que, aunque a pesar de ella, no se está cumpliendo porque se ha seguido enterrando como si nada. Tarde o temprano se ejecutará la Sentencia porque para eso están. ¿Acaso lo duda el Sr. Taladrid?. Miente el Sr. Taladrid en el punto 2 de “LOS DATOS”, al hacer referencia a la “Negativa generalizada a pagar las nuevas deudas”. No son nuevas deudas señor, son viejas y obstinadas por quien las debe y no las paga, ni tampoco es generalizada la deuda. Aparte de no enterarse de las cosas, puede que le confunda la ignorancia porque debe saber que una asociación genera deudas por falta de liquidez temporal, generalmente provocada por incumplimiento de las obligaciones de sus asociados, como es éste nuestro caso. Además, debe saber que las deudas no sólo son por la construcción del cementerio, sino por gastos de administración, de gestión, de defensa jurídica que no resultan del capricho del Patronato sino de quien no quiere pagar sus cuotas debiendo hacerlo, o por acciones sobre personas que han ido de cara en contra del Patronato, sin dejar de poner en primer lugar al Ayuntamiento. Tampoco le tiembla la pluma al Sr. Taladrid cuando miente al manifestar en el punto 2 de “LOS DATOS” que “La mayor parte de dicha deuda no proviene de la construcción del cementerio...”. Lo cierto es que la situación económica del Patronato, aunque no fue aprobada, imputa el 76,90 por 100 a las obras del cementerio y el 23,10 por 100 al resto de las deudas. ¿De donde toma la información el Sr. Taladrid?. El rosario de estupideces salidas de la pluma bochornosa del periodista, termina en este mismo punto 2 de “LOS DATOS” manifestando que los gastos no derivados de la obra del cementerio, “(...) sino de los procesos judiciales encabezados por la directiva del Patronato”, debían de ser consensuados con los socios. Resulta que el periodista ha dado muestras de tener un alma más afecta a la pasión que a la razón. La decisión del Patronato de acudir a la vía jurisdiccional por actos o hechos contrarios a sus intereses es competencia de la Junta Directiva, y se ejercita en la figura del Presidente. Esto es lo que dicen los Estatutos. ¿A que viene eso de no consensuar esas decisiones con los socios?. Eso no esta en los Estatutos por tanto no es algo exigible, para eso esta la Junta Directiva del Patronato. Usted si que es un dictador expreso al ponerlo en escrito porque solo un dictador es capaz de exigir más de lo que la ley exige. Para terminar, conviene corregir al Sr. Taladrid en el punto 4 de “LOS DATOS”. El constructor realizó unas obras del cementerio del Patronato en una finca cedida gratuitamente en Pleno municipal al Patronato para la construcción de aquel. El día 20/10/1999, el periódico “El País” publicaba la noticia de un presunto delito de cohecho del ex alcalde de Teo Armando Blanco, por pedir al constructor mediante intermediario la cantidad de siete millones de pesetas por la licencia del cementerio. La conversación fue gravada por el constructor. No hubo tal pago, y el caso es que a partir de ahí el ex alcalde se negó a otorgar la licencia de obras al cementerio teniendo todo en regla, y se preocupó de anular aquella cesión de la finca al Patronato hasta el punto de acordar en Plano su revisión. Aún no lo ha conseguido porque está pendiente de resolución firme ante el Tribunal Constitucional. En vía jurisdiccional se pierde cuando la sentencia es firme, por lo que manifestar que el Sr. “Piedra recurrió esta revocación y perdió” no es decir verdad. Tampoco recurrió el Sr. Piedra sino el Patronato que es bien diferente. Si el Sr.Taladrid se preocupara de oír a las dos partes, no sólo a una, sabría estas cosas y “no metería la pata” con su información sesgada. Ese esqueleto de cementerio del que habla tiene autorización de funcionamiento por parte de Sanidad; de hecho existen ya panteones terminado y vendidos a socios. En fin, las cosas son como son y no como queremos que sean Sr. Taladrid.
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